Música en las clases de spinning: ¡no siempre está hecha para tus oídos!

La música forma parte de nuestra vida, podemos disfrutarla solos o con otras personas en espacios públicos como salas de conciertos y gimnasios. La música puede influir positivamente en nuestro estado de ánimo y traernos recuerdos, pero ¿a qué volumen podemos escucharla sin correr el riesgo de daños auditivos.

sala de fitness en un centro deportivo con bicicletas de spinning

Sartrouville, Francia

El volumen alto es un riesgo para tus oídos

Es importante estar coscientes de los problemas auditivos, tales como la sordera y la pérdida de audición, que son generados por el uso excesivo de volumen elevado escuchando música[1]. Una buena manera de empezar a cuidar la audición es creando y diseñando clases de cardio (como spinning) que son saludables para todo el cuerpo humano, pero tomando en cuenta nuestra audición.

La música o el sonido amplificado está presente en nuestra vida cotidiana. Mientras escuchamos, estamos constantemente anticipando las armonías, melodías y ritmos de las canciones que influyen en nuestras emociones y sentidos. Escuchar nuestra canción favorita puede hacernos felices, puede mejorar la película que estamos viendo en el cine o darnos un impulso mientras hacemos ejercicio en una clase de spinning. La música nos hace sentir bien, pero también puede ser peligrosa. Nuestra audición es muy sensible. Escuchar música a un volumen alto puede producir daños auditivos.

Clases de spinning: un ejercicio agotador para el oído

Cada semana trato de ir a mi club deportivo para hacer ejercicio. Pero esta semana, he decidido esforzarme un poco más y probar otra actividad: el spinning, también conocido como ciclismo de interior. Y, debo decir que fue una experiencia agotadora, pero no sólo para mi cuerpo, sino también para mis oídos. Me sorprendió lo alta que estaba la música y lo mucho que el instructor se esforzaba para gritar en el micrófono de sus auriculares para asegurarse de que todo el mundo pudiera seguir la clase.

Estaba midiendo los niveles de ruido con algunas aplicaciones en mi teléfono y descubrí que llegaron a un promedio de 92 decibelios. Una clase de spinning está disponible en casi todas las instalaciones deportivas o gimnasios.

  • Una sesión suele durar 50-60 minutos y está dirigida por un instructor que guía a todos acompañados de música motivadora.
  • El spinning es una actividad cardiovascular que ayuda a reducir el riesgo de ataque al corazón, colesterol alto, presión arterial alta y aumentar la capacidad pulmonar[2][3].
  • Las autoridades sanitarias recomiendan 150 minutos de ejercicio cardiovascular por semana para reducir los riesgos para la salud[4].
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Pero ¿qué pasa con el daño auditivo? Todo depende de cuánto tiempo estés expuesto a cierto nivel de ruido. Los 92 dB que obtuve de la medición me concedían un tiempo máximo de exposición de 1,5 hs sin arriesgarme a sufrir daños auditivos [4]. Aparentemente, tuve suerte, ya que un estudio estadounidense descubrió hasta 116,7 dB en 17 clases de spinning elegidas al azar. Además, estuvieron un promedio de 32 minutos a >100 dB [5]. Sabiendo que el tiempo máximo de exposición para 100 dB es de 15 minutos [5], podemos concluir que cada participante en estas clases de spinning tuvo algún tipo de daño auditivo, como pérdida auditiva inducida por ruido (NIHL).

NIHL es la segunda causa más común de discapacidad auditiva permanente después de la pérdida auditiva relacionada con la edad [6].

Los instructores tienen probabilidades aún más altas de sufrir una deficiencia auditiva. De hecho, los estudios muestran, que los instructores que imparten dos o más clases de alta intensidad al día corren el riesgo de sufrir daños auditivos [7]. Desafortunadamente, para este grupo de instructores, los riesgos para la salud no están relacionados únicamente con la función auditiva. Levantar la voz para ser entendido por todas las personas en la sala, incluso gritar debido a la música excesivamente fuerte, puede causar graves daños vocales.

Pregunta a tu oído interno

¿Por qué el volumen de la música tiene que ser tan elevado hasta niveles que están dañando nuestra audición y afectando nuestro bienestar? ¿No podemos simplemente bajar el volumen, usar tapones para los oídos o mejorar la acústica de la sala? La respuesta no es tan simple debido al hecho de que sólo "nos gusta" escuchar la música a un volumen alto. Aparentemente, deberíamos culpar a nuestro sacculus. Un equipo dirigido por el psicólogo Neil Todd, de la Universidad de Manchester, ha descubierto que el sacculus, que forma parte de nuestro oído interno, libera endorfinas cuando es estimulado por la música a un alto volumen. Al sacculus, por ejemplo, le gustan los ritmos musicales de bajas frecuencias (bajo) por encima de 90 decibelios [9] Otra investigación fue realizada por el Departamento de Patología del Habla y Audiología, en la Universidad de Witwatersrand en Johannesburgo [10] nos muestra qué nivel de ruido nos gusta más al hacer ejercicios de fitness. Estos son algunos resultados sobre los volúmenes de música en el gimnasio:

  • 80 dB à demasiado suave (52%) y menos agradable (38%)
  • 85 dB à cómodo (75%) agradable (66%)
  • 90 dB à cómodo (74%) agradable (76%)
  • 95 dB à demasiado fuerte (33%) agradable (57%)

 

Así que una diferencia de 5 decibelios tiene un gran impacto. No suena tanto, pero es claramente notable.

¿Cómo reducir los niveles de sonido?

La reducción de los niveles de ruido se puede lograr fácilmente añadiendo materiales fonoabsorbentes en la sala. La mayoría de los materiales utilizados en una sala de spinning son superficies duras, planas y lisas como los espejos en la pared o techos y suelos de hormigón que reflejan todas las ondas sonoras. Mejorando la acústica de la sala y reduciendo el tiempo de reverberación, reducimos los niveles de sonido y también mejoramos la inteligibilidad del habla del instructor. En los Países Bajos, tienen una guía clara que se llama "Guidelines Accessibility Indoor sports accommodations"[11] con un capítulo dedicado únicamente a la aptitud, aeróbic, ciclismo de interior y salas de artes marciales (capítulo 5.3 página 52). En cuanto a la acústica de la sala, la directriz dice que el tiempo medio de reverberación debe ser 0,60-0,80 segundos (125Hz-4000Hz) Siguen siendo pautas, pero es un comienzo.

 
Referencias

[1]  Wilson WJ, Herbstein N, The Role of Music Intensity in Aerobics: Implications for Hearing Conservation, Journal of the American Academy of Audiology, volume 14, Number 1, 2003

[2]  Nystoriak MA, Bhatnagar A. Cardiovascular Effects and Benefits of Exercise. Front Cardiovasc Med. 2018;5:135. Published 2018 Sep 28. doi:10.3389/fcvm.2018.00135

[3]  Jang-Gun Yoon, Seok-Hee Kim, Hyun-Seung Rhyu. Effects of 16-week spinning and bicycle exercise on body composition, physical fitness and blood variables of middle school students. Journal of Exercise Rehabilitation 2017;13(4):400-404

[4]  Piercy KL, Troiano RP, Ballard RM, et al. The Physical Activity Guidelines for Americans. JAMA. 2018;320(19):2020-2028. doi:10.1001/jama.2018.14854

[5]  Noise Exposure - Permissible Level and Duration. 

[6]  Sinha et al., Cycling Exercise Classes May Be Bad for Your (Hearing), The Laryngoscope. The American Laryngological, Rhinological and Otological Society Inc., August 2017

[7]  Taneja MK. Noise-induced hearing loss. Indian Journal of Otology, volume 20, issue 4, October 2014

[8] Petri AE, New York Times, Loud Fitness Classes Take a Toll on Instructors’ Voices, Jan.9 2020. 

[9]  Todd N, Evidence for a behavioral significance of saccular acoustic sensitivity in humans. The Journal of the Acoustical Society of America 110, 380 (2001)

[10] World Health Organization: Prevention of Blindness and Deafness (PBD).

[11]  Stichting Onbeperkt Sportief (2015). Richtlijnen toegankelijkheid indoor sportaccommodaties.